Creado y dirigido por Mauro Piombo
con Zahira Berrezouga - Maria Augusta Balla, Davide Cùccuru,
Antonella Delli Gatti, Michele Guaraldo, Orlando Manfredi
Cantos y partituras vocales por Pietro Mossa
Reelaboración del texto Lisa Zuccoli
Entrenador Luca Campanella
Trajes y escenografía Deborah Gambino
Máscaras Franco Leita
Luces Antonio Stallone
Con referencia a algunas antiguas imágenes
alegóricas, la Commedia nace de la falda de la mujer, de
la locura, del delirio amoroso de Adalia, la joven enamorada.
Las máscaras son como espíritus, duendes diabólicos
y evocación de su locura.
“… y su locura era tan grade que no le bastaba un
solo Claudio, tuvo que inventar dos…”
Claudio, el hombre de sus sueños, toma vida de la fantasía
de Adalia y actúa “duplicado” en el canovaccio,
celado en los papeles de Capitán Fillungo Finimundo y de
su servidor Stoppino.
La frenética búsqueda del “hombre ideal”
por parte de Adalia y de la “mujer ideal” por parte
de Fulvio – un joven enamorado harto de las mujeres –
es el hilo conductor del canovaccio. Adalia y Fulvio se pondrán
cada uno en la piel del otro, ella transformándose en hombre
y él en mujer: sin lugar a dudas, un típico expediente
cómico, pero también un recorrido de iniciación
de los dos jóvenes al descubrimiento de su masculinidad
y feminidad.
El Destino, o si queréis, la Commedia dejará que
los dos jóvenes se encuentren y se reconozcan: El y Ella,
pero en papeles invertidos, en reconciliación con el otro
y enamorados desde su originaria identidad sexual.
El tema del doble, de la “duplicación”, implica
a todos los personajes y los involucra en un arrebatador carrusel
de malentendidos y situaciones grotescas.
La solución, según las reglas de los canovacci,
es un final feliz, en donde amor y locura se conjugan, y la Commedia
juega el papel del ritual mágico resolutorio.
Nuestra investigación, aun respetando la Improvvisa y sus
códigos escénicos imprescindibles, tiene como objetivo
la “reinvención” a través de un lenguaje
aglutinador de elementos tradicionales e innovadores. De hecho,
la proyección de personajes imaginarios como remedio para
sobrevivir a la falta de amor, es un elemento que domina no solamente
la tradición occidental: se puede, por tanto, definir arcaica
y moderna a la vez.
La máscara es el lenguaje primario, voz y palabras aluden
a un mondo multi-lingüístico en donde cantos, armonías,
cacofonías y enredos lingüísticos se funden.
La creación y puesta en escena están garantizadas
por la acción creativa de los actores mismos, verdaderos
realizadores de esta obra. El virtuosismo de los intérpretes,
el ritmo endemoniado y el sucederse de situaciones cómicas
irresistibles, han decretado el éxito indiscutible en el
Festival de Avignon Off 2003.
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RASSEGNA STAMPA
“E’ un susseguirsi surreale di
scene e scenette, di dialoghi e
monologhi, di giochi mimici e
acrobatici che danno corpo ad una vicenda immersa nel tempo delle
fiabe, forse nel medioevo, tanto non importa. […] per trarre
divertimento è sufficiente adeguarsi
all’affiatamento dei membri della compagnia […] e
basta seguire la messa a fuoco dei ritmi, il virtuosismo eclettico, la
gestualità accentuata, i fantasiosi costumi. […]
con il suo repertorio di mosse, lazzi e battute, segue con innegabile
maestria i moduli della Commedia dell’Arte
nell’intento di mantenerne vivi i caratteri, pare che ad ogni
replica renda più smaglianti i suoi colori”
Mirella Caveggia, Primafila
“Des masques vénitiens, des costumes à
l’italienne, des palabres en toutes les langues
[…] et voilà le public plongé dans le
monde à la fois grotesque, vulgaire, fantasque de la
Commédia dell’Arte! Sur scène, les
comédiens, talentueux dans leur rôle de
composition, s’animent, s’agitent dans tous les
sens et mettent en scène l’inversement des
rôles entre personages”
Julie Nobili, La Provence
“Con La Commedia della Pazzia […] si tenta una
strada abbastanza originale, e il risultato spettacolare premia il
coraggio della scelta. I cinque attori hanno alle spalle
un’evidente preparazione filologica e specialmente un
training fisico di grande impegno, che ha consentito loro di far propri
gli stilemi della Commedia dell’Arte, e si prodigano senza
risparmio. […] la minuta e vivacissima Antonella Delli
Gatti, nel ruolo di una vecchia, tiene con padronanza la scena grazie
ad una gustosissima, ipercinetica gestualità”
Claudio Facchinelli, www.tuttoteatro.com
“Tutti gli attori dimostrano una grande abilità,
una vis comica unita ad esibizioni all’insegna del
virtuosismo verbale ed espressivo, che rendono lo spettacolo una favola
estremamente divertente”
Gisella Gallenca, Corriere
dell’Arte
“Ecco svilupparsi la vicenda di Adalia e Fulvio, una donna e
un uomo che nutrono un solo desiderio: trovare il partner ideale. I
percorsi capricciosi della commedia fanno sì che Adalia e
Fulvio s’incontrino, ma con abito scambiato. Adalia come
uomo, Fulvio come donna. Ora il bello della situazione (e il suo punto
forte) è che non solo l’abito, ma anche la
psicologia è capovolta […] deflagrano i lazzi, i
nonsenso, le deformazioni della Commedia dell’Arte”
Osvaldo Guerrieri, La Stampa